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Cata de Vinos de la D.O. Toro en Valladolid |
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Escrito por Pino Pérez Goyanes
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Sábado 07 de Noviembre de 2009 09:31 |
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35 Bodegas de la D.O. Toro presentan sus vinos en una cata abierta al público El jueves 29 de octubre, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro organizó una cata abierta al público en el hotel Felipe IV de Valladolid. Hay pocas ocasiones como esta y hay que aprovecharlas, lástima que solo fuera una tarde. Como no hay tiempo suficiente para catar el vino de las 35 bodegas reunidas, me propongo probar cosas nuevas y pasar por alto los vinos que ya conozco.
Yo voy buscando la anécdota y algo que me sorprenda, del análisis organoléptico se ocupa mi acompañante, Patricia Díez, (más conocida como Patricia “la de Alta Pavina”), enóloga formada en Burdeos y pionera de la elaboración de monovarietales de Pinot Noir y de Cabernet Sauvignon en tierras castellanas.
 Llegamos a la sala de cata a buena hora, todavía no rebosa de gente y los bodegueros están aún frescos y dispuestos a contarnos todo acerca de sus vinos.
Lo más destacado: Vega Saúco y Bodegas Toresanas, dos Toros de lidia; Palacio de los Frontaura, nobleza obliga; Lurton y Magrez, la revolución francesa y Abdón Segovia o un buen final de boca.
Para leer el artículo completo, os invito a visitar La cultura del Vino, un interesante blog mantenido por Fernando Cuñado, con quien comparto profesión y el gusto por el buen vino. ¡Disfrutadlo! |
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Última actualización el Lunes 09 de Noviembre de 2009 19:48 |
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De Bodeguero a editor, de Consumidor a prescriptor |
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Escrito por Pino Pérez Goyanes
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Lunes 12 de Octubre de 2009 08:04 |

El Vino y su Publicidad – de la economía a la lingüística- Congreso organizado por la Universidad de Valladolid-Colegio de Economistas de Valladolid 14 y 15 de octubre de 2009
Resumen La Web 2.0 es una excelente herramienta de relaciones públicas y una oportunidad para intensificar la comunicación entre consumidores y productores. Estos últimos cuentan con todo lo necesario para hacer frente a los desafíos de la comunicación virtual:
-Unos contenidos capaces de atraer la atención del lector, de aportar valor a la comunidad y de suscitar un intercambio de opiniones; -Un consumidor receptivo y dispuesto a convertirse en prescriptor de los vinos que le gustan; -Y un lenguaje capaz de diferenciarlo de la competencia, de influir en las emociones del consumidor y de adaptarse a una nueva forma virtual de hablar y de escuchar. Esta nueva forma de hablar, más clara y más directa, repercute positivamente en la percepción del vino y abre la puerta a nuevos consumidores.
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Última actualización el Sábado 07 de Noviembre de 2009 09:57 |
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Escrito por Pino Pérez Goyanes
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Lunes 12 de Octubre de 2009 07:38 |
Los niños quieren ser bomberos, policías o astronautas. Yo dudaba entre detective y traductora. O quizás no me atrevía ni a desearlo, tan inalcanzable como me parecía poder serlo. De niña, me imaginaba a los traductores rodeados de libros, con gafas y fumando. Hoy, soy traductora pero no llevo gafas ni fumo y mis fuentes son en su mayoría digitales. Cuanto más traduzco, más me convenzo de que es más interesante de lo que había imaginado, y probablemente muchísimo más de lo que muchos imaginan.
En una ocasión, oí comparar el trabajo de un traductor con el de un músico que debe interpretar una partitura y producir en el oyente la misma emoción que pretendió transmitir el compositor. Bonito, ¿verdad? Traducir es reescribir pero también es leer, comprender, aprender, investigar, indagar, analizar, preguntar y pensar. Y todo a contrarreloj. No es tan distinto del oficio de detective, ¿no creen?
Solo le pongo un pero, le falta dinamismo. Solución: buscar una actividad complementaria que contrarreste el tiempo que pasas sentada frente al PC. Y en eso estaba cuando me dejé liar para lo de más arriba, una conferencia sobre la relación entre bodegueros y consumidores en la Web 2.0.
Lo mejor, cómo no, el trabajo de investigación previa. Si les interesa el marketing, la comunicación digital y el vino, no dejen de pinchar en los enlaces de la documentación de referencia que incluyo tras el resumen. |
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Última actualización el Lunes 09 de Noviembre de 2009 12:01 |
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Escrito por Pino Pérez Goyanes
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Miércoles 29 de Julio de 2009 06:41 |
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Bosteza, mira a su alrededor sin muchas ganas, como hastiado de hacer siempre lo mismo. Parece aburrido y su aburrimiento contagia al resto del vagón. Se ha llevado un libro, siempre lo lleva consigo, el mismo desde hace un año. Sus movimientos también son siempre los mismos, se sienta, saca el libro de su maletín, lo abre siempre por la misma página, y hace como que lee. Aprendió esa estrategia de otros. Es una buena protección contra los parlones, esos tipos que se suben ya oteando, como un cazador en busca de presa. Se sientan al lado de algún incauto que viaja sin libro, desprovisto de toda protección, y le dan el viaje.
Vuelve a bostezar y a pasear su mirada por el vagón. Cuenta a los pasajeros, seis mujeres y cinco hombres, con él seis. Somos doce, como los apóstoles, piensa. Doce por dos, en total son veinticuatro ojos pegados a un libro escudo. Ojos tristes y aburridos.
En la siguiente parada, suben otros dos ojos. Estos ojos son distintos, su alegría es contagiosa. Pero nadie se fija en ellos, ni en su brillo ni en su sonrisa. Son ojos capaces de cambiar el mundo, de un color indefinido, entre verde y azul y un poco grises, rasgados y despiertos. Ojos sabios que han vivido mucho, han recorrido países y han conocido otras gentes y culturas.
La conversación del que los lleva hubiera podido alegrar la mirada de los ojos más apagados del mundo.
Estación Termini, nuestro hombre bostezo cierra el libro, lo mete en su maletín, se levanta, se estira los pantalones y se agarra a la barra. Con la mirada perdida, espera a que el vagón se detenga del todo y baja.
Acaba de perder otra oportunidad para despertar a la vida. Pero no lo sabe. Sigue andando, se sube a otro tren, se sienta y saca el libro.  |
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Última actualización el Lunes 09 de Noviembre de 2009 12:02 |
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